14-¿Cuál
es la diferencia entre un abogado y un gigoló?... un
gigoló sólo jode
a una persona a la vez.
15-A una ama de casa, un contador público
y un abogado se les pregunta:
¿Cuánto es 2+2?
La ama de casa responde: ¡cuatro!.
El contador público responde: Creo que es o 3 o 4. Déjame
correr la macro
de mi hoja de cálculo una vez más.
El abogado baja la intensidad de la luz, y entrecerrando los
ojos y con
tono suave contesta: ¿Cuánto quiere que sea?.
16-Un abogado distinguido murió y sus familiares
decidieron
incinerarlo, pero como el dinero no les alcanzaba decidieron
hacer una colecta.
Cuando se acercan a pedir la colaboración de una persona,
ésta deposita en la
urna tan sólo un peso.
- ¡¿Sólo un peso?!- preguntó el recolector
- ¿Sólo un peso para
incinerar a un abogado?!
A lo que el hombre contestó:
- ¡Ah!... ¿es para incinerar a un abogado?!. Ten
500 pesos para que
incineres a 20 abogados.
17-Un abogado se muere y se va al cielo,
llega y toca la puerta. En eso sale
San Pedro y le dice:
- ¿Tú quien eres?
- Yo soy abogado y bueno pues me han mandado al cielo. -responde
al
abogado.
- ¡No, no! tú no puedes entrar acá.
- ¿Pero cómo que no puedo entrar?, ¿tú
quién eres para decirme que no
puedo entrar?
- ¡¿Cómo?!... yo soy San Pedro, el que decide
si entras o no.
- A ver, ¿dondé está tu título que
dice que eres San Pedro el único que
puede dejar o no entrar al cielo?
- Un ratito. -le dice y se va corriendo a buscar a Jesús
y le cuenta
que en la puerta había un abogado que quería entrar
al cielo y que como él no
quería entonces le había pedido su título,
que por favor salga. Entonces sale
Jesús:
- Bueno hombre al parecer tú no puedes entrar al cielo
porque estamos
llenos de abogados y ya... ya no pues.
- ¿Cómo que no hay sitio, tú quién
eres para que no me dejes entrar?
- Yo soy Jesús el hijo de Dios y te digo que ya no puedes
entrar al
cielo.
- ¿Cómo que hijo de Dios? ¿cual Dios?,
haber enséñame tu partida de
nacimiento donde dice que eres el hijo de Dios.
Entonces Jesús va a buscar a Dios...
- Papá... allá afuera hay un abogado que quiere
entrar al cielo,
primero le pidió su título a San Pedro, luego
me pidió partida de nacimiento
para ver si soy hijo de Dios... ¿que hago?
- Ya, ya, ya... déjalo entrar nomás, no vaya a
ser que me pida partida
de matrimonio y me la cague.